Contra la intolerancia…

Hablando de intolerancia y perpetuando nuestro rechazo frontal contra esa lacra instalada en la clase obrera, la primera intolerancia es tratar a las/os demás de contrarios, de enemigos, de tontos y ciegos. Los mal llamados Sindicatos “Representativos” intentan siempre silenciar la voz de las/os trabajadoras/es. En el Comité de Empresa del Ayuntamiento de Camas la sección sindical mayoritaria en votos es la UGT. Como tal impone un “modus operandi” (por todas/os las/os cenetistas conocido) de ninguneo y silencio absoluto hacia las secciones sindicales (contestatarias) no presentes en dicho Comité y de des-información tardía a sus representados: hoy hemos sabido que se incumplió un acuerdo verbal de octubre referente al percibo de unos atrasos pendientes de 2004 mas el 2% sobre el IPC real. ¿Cobraremos en la nómina de noviembre ese déficit? Esto es lo que, una vez incumplido el anterior, han acordado nuevamente.

¿Nos daremos cuenta algún día que nuestra dignidad de trabajadoras/es está por encima de los “trapicheos” y privilegios de los mandatarios (ya sean políticos o sindicalistas) y que nos debemos organizar de manera horizontal y Asamblearia para defendernos de sus ataques? El día que seamos capaces de comprender el sentido de la dignidad obrera habremos dado un paso de gigante hacia nuestra emancipación.

Salud.

Una respuesta to “Contra la intolerancia…”

  1. Rinaldo Dice:

    La verdad es que por dejadez, miedo o interés personal, los trabajadores no hacemos todo lo necesario, en la administración pública, para plantar cara al dominio de la política sobre el trabajo. Muchos creemos, erróneamente, que por un favor de un “político” no vamos a pagar más que lo justo y, precisamente, lo justo para un político es el compadreo como servidumbre. Estamos acostumbrados a rendir cuentas por los errores ajenos, a escurrir (al menos a intentarlo) el bulto de nuestros errores echándoselos a otros.
    Hay mucha razón en lo dicho en vuestro comentario en los rasgos generales. No conozco los problemas concretos del Ayuntamiento de Camas pero supongo que no son muy dispares al resto de Ayuntamientos, sobre todo en lo concerniente a la unidad del personal obrero. La unión dista mucho de contener solidaridad y sobre todo respeto hacia el prójimo. En las relaciones personal-laborales se mezclan las rencillas, las simpatías y antipatías, y el critiqueo demoledor.
    ¿Cuándo vamos a aprender? ¿Cuándo vamos a aprender de los errores propios y de los demás?
    Por trayectoria sois los únicos en el espectro sindical, independientemente de la fuerza puntual que tengáis, capaces de romper esa dinámica de grupo para presentar la verdadera batalla.
    Me cogéis viejo ya para unirme a vosotros. Pero, reconozco, que sois los verdaderos sindicalistas que aún quedan.
    Mérito no os falta y ganas tampoco… quizás tengáis que cambiar un poco el discurso y los trabajadores cambiar completamente de mentalidad.
    Un saludo.
    Rinaldo.

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